Ya estoy de vuelta y dispuesta para seguir con nuestro viaje por el maravilloso mundo del Derecho anglosajón (sé que me paso un poco con esta efusividad pero todo lo hago con el propósito de ganar más adeptos a la jurídica). Después de unos días de vacaciones creo que todos estamos más que preparados para esta entrada en la que explicaré el funcionamiento del proceso penal en el Common Law. Así que acabad con la última torrija de las vacaciones y preparaos que vienen curvas.

Comenzaremos con el proceso penal (criminal law) que comprende los delitos y las penas correspondientes a quienes infringen las leyes. En inglés, el término utilizado para delito es offence y a su vez crime sirve para designar los delitos más graves como el asesinato. En el procedimiento penal (criminal proceedings), el Estado a través del Ministerio Fiscal tiene que encausar (prosecute) a una persona sospechosa o que ha sido denunciada por un delito que debe estar tipificado.

Para que una persona acusada sea condenada por un tribunal (convicted), la acusación (counsel for the prosecution) deberá probar lo siguiente: la comisión u omisión de un hecho tipificado como delito; la mens rea (ahí va un latinismo) que puede ser tanto la intención de cometer un delito, como el conocimiento doloso o la negligencia; que no existan circunstancias eximentes, como por ejemplo la legítima defensa.

Pues bien, una vez tenemos a la persona y al delito, comienza el procedimiento. En el sistema jurídico anglosajón, el procedimiento penal se basa en el principio acusatorio, en el cual el juez actúa como árbitro guiando el procedimiento pero sin involucrarse. El juez espera a que la verdad surja del rifirrafe que llevan a cabo los letrados de la acusación y de la defensa (barristers and solicitors) y es el jurado (jury) el que se encarga de dar el veredicto final (sí, lo recordareis de todas la películas americanas).

Por otra parte, en el Reino Unido este procedimiento penal se  basa en el procedimiento inquisitivo (al igual que en España) en el que el juez lleva a cabo una labor de investigación esencial al comienzo del proceso recabando todas las pruebas y hablando con los testigos. Dependiendo del tipo de delito se lleva a cabo un juicio rápido, abreviado o sumario (summary trial) para los delitos menores, o bien un juicio con escrito de acusación formal (trial on indictment) para los delitos más graves.

Lo sé, todos queréis que me centre ya en el meollo de la cuestión: la vista oral. Seguro que ya tenéis una imagen en mente: los miembros del jurado van tomando asiento en el estrado mientras el acusado se encuentra en el banquillo (dock) custodiado. Mientras tanto entran en escena los jueces y abogados, tanto de la acusación como de la defensa, todos con peluca (sí, esto os tengo que decir que es cierto a pesar de estar en el siglo XXI).

El abogado de la acusación comienza el discurso de apertura con la acusación y la carga de la prueba (the burden of proof), que se trata ni más ni menos de demostrar la culpabilidad del acusado sin que queden dudas razonables (beyond a reasonable doubt), y para ello llamará a los testigos de cargo que declararán bajo el siguiente conocido juramento: “I swear by the Almighty God that the evidence I shall give shall be the truth, the whole truth and nothing but the truth”.

Después de estas declaraciones (statements) comienzan los interrogatorios (aquí comienza la diversión) o questioning que pueden ser de tres tipos: examination-in-chief, cross-examination y re-examination. El primero lo lleva a cabo la parte que haya convocado al testigo para aportar datos favorables para sus argumentos. El segundo lo realiza la parte contraria para sembrar dudas o para atacar lo que se ha dicho en el interrogatorio previo. Por último, en la re-examination solo se podrán tratar las cuestiones que salieron en la cross-examination.

Por último, después de una gran batalla dialéctica llega el discurso final que da cada uno de los abogados frente al jurado que será el que deliberará para establecer la condena (conviction). Si el veredicto es de culpabilidad (guilty) el juez dictará la pena (pass sentence), o si bien es de inocencia (not guilty) la sentencia será de absolución (acquittal). Fin del capítulo de Ally McBeal.

Espero que esta entrada os haya gustado y que os haya permitido ver con otros ojos el proceso penal anglosajón, estoy segura de que alguno de vosotros se fijará en todo esto la próxima vez que veáis alguna película o serie de abogados (soy bastante fan de Boston Legal, así que si alguien quiere empezar a ser un friki de las series de abogados os recomiendo que empecéis por esta).

¡Hasta la próxima entrada!

No te pierdas la siguiente entrega: Traducción jurídica para Dummies IV: El proceso civil en el Common Law