Un paseo por el distrito financiero de manos de la traducción.

Un traductor en Wall Street I: La traducción económica-financiera

En un mundo globalizado, en el que se llevan a cabo innumerables transacciones a lo largo del día, y también debido a la crisis económica que nos ha tocado vivir, creo que este ámbito de especialidad puede ser muy interesante, a la par que beneficioso para los traductores que intentan hacerse un huequito en el mercado laboral. Pensemos por ejemplo en la exportación de bienes y servicios de un país a otro y en la apertura de las empresas al exterior, que implica una gran demanda de traducciones económico-financieras. Como bien indica Javier Gil, director de la empresa Equality Financial Translations: «cuando te juegas tu dinero, todo el mundo quiere leer la letra pequeña del documento en su idioma materno».

Pero, ¿qué es la traducción económico-financiera? Bueno, como su nombre indica, este tipo de traducción especializada se encarga de los textos del ámbito de la economía y las finanzas (muy bien María, con esto lo dejas mucho más claro). Aunque os parezca una perogrullada, lo que quiero transmitiros con esta definición es que se trata de la traducción de temas relacionados con la economía, las finanzas, el Derecho mercantil, el Derecho societario y el comercio. Entre los documentos de esta tipología textual podemos encontrar: informes anuales, informes de auditoría, análisis sobre acciones y divisas, juntas generales de accionistas, fondos de inversión, planes de negocio, etc. Como vemos, es difícil acotar este ámbito y además en muchos casos se puede ver combinado con el lenguaje jurídico, sobre todo en el caso de los documentos de Derecho mercantil y societario.

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Un traductor en Wall Street II: Un poquito de jerga económico-financiera

Como ya dijimos en la anterior entrada, la macroeconomía se encarga del funcionamiento de la economía en su conjunto y se centra en el comportamiento global de la economía. Se trata del conjunto de medidas gubernamentales que analizan la actividad económica de un país determinado o de un conjunto de países. Así pues, el traductor se puede topar con documentos macroeconómicos que en la mayoría de casos vienen en la forma de artículos periodísticos. En estos textos encontraremos conceptos como la producción de bienes y servicios en un país (PIB), empleo y desempleo,  nivel de precios, transacciones económicas llevadas a cabo entre los residentes de un país y los del resto del mundo, tipos de cambio (el precio de la moneda nacional expresado en otra moneda extranjera), y finalmente otros aspectos como el consumo, ahorro o inversión.

Ahora nos desplazamos a la esfera privada y tomamos contacto con la microeconomía, que estudia el comportamiento económico de los consumidores, las empresas, los trabajadores y los inversores, así como la obtención de beneficios o la reducción de costes en una sociedad, las  decisiones  de  una  empresa  respecto  de  la  producción  de  bienes  y servicios, y las preferencias de consumo de los individuos. Dentro de este ámbito puede que nos toque traducir planes de negocios, cartas comerciales, contratos de alta dirección, contratos de compraventa de acciones, contratos de seguros, contratos de representación (lo que ha quedado claro es que os tocará traducir muchos contratos mercantiles), informes anuales, etc.

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