¡Hola de nuevo frikis de la traducción!

Aquí sigo a pie del cañón para mostraros todos los entresijos de la traducción en Naciones Unidas. Os escribo desde casa (mi casa de verdad) ya que estoy disfrutando de unas vacaciones en mi Madrid querido aunque el tiempo no es el que he estado soñando durante estos meses desde Holanda. En fin, mucho mejor porque la lluvia me permite concentrarme en este blog en vez de estar tumbada a la bartola en el jardín absorbiendo toda la vitamina D que necesito después de estos meses en los Países Bajos.

Pues bien, hoy vamos a ver los textos con los que se enfrentan los traductores en Naciones Unidas, el procedimiento de traducción que se sigue, el estilo onusiano y los recursos principales de los que hacen uso los traductores en este ámbito. Coged papel y boli (bueno o vuestras iPads) que aquí os traigo mi manual particular de traducción en las Naciones Unidas.

Comencemos por la tipología textual de Naciones Unidas. Como ya comenté en la anterior entrada, los principales tipos de textos con los que se topa el traductor son los siguientes: tratados, el Diario de las Naciones Unidas, informes, resoluciones y decisiones, actas de sesiones, correspondencia oficial y publicaciones. Para el primer grupo que comprende los tratados o los acuerdos suscritos en el plano internacional, podéis consultar la siguiente página web: https://treaties.un.org/Pages/UNTSOnline.aspx?id=1 .

En cuanto al Diario de las Naciones Unidas, se trata de una publicación periódica sobre el programa de reuniones tanto de la Asamblea General como del Consejo de Seguridad. No son textos muy extensos y la información que se da es muy concisa y en la mayoría de los casos ya se ha traducido con anterioridad el nombre de los programas, las sesiones y reuniones. Aquí os dejo el link a la última publicación del diario: http://www.un.org/Docs/journal/En/lateste.pdf . Las resoluciones o decisiones aprobadas por el Consejo de Seguridad o la Asamblea General están publicadas en las siguientes páginas web: http://research.un.org/es/docs/ga/resolutions y http://www.un.org/es/sc/documents/resolutions/ son textos mucho más densos y extensos y a la vez tienen mucha carga jurídica.

Y para terminar con esta breve introducción a la tipología textual onusiana, ¿quién no ha querido alguna vez estar presente en alguna de las sesiones de la Asamblea General o del omnipotente Consejo de Seguridad? Pues bien, aquí os dejo los enlaces para que consultéis las actas de estas sesiones http://www.un.org/es/ga/documents/pvsr.asp y http://www.un.org/es/sc/meetings/

Hay que destacar que dentro del sistema de Naciones Unidas existen los periodos de sesiones que suelen durar un año, que a su vez pueden ser ordinarios y extraordinarios, y dentro de estos las reuniones, que en el caso de la Asamblea General pueden ser reuniones de alto nivel.

¿Seguís despiertos? Eso espero, porque ahora vamos a adentrarnos en el proceso de traducción que se sigue en el seno de las Naciones Unidas. Los textos que se mandan traducir pueden estar redactados por funcionarios de la Secretaría o por los Estados Miembros. Para la redacción de las actas resumidas, un equipo de cuatro traductores/redactores permanece en la sala de conferencias durante la sesión y toma notas del desarrollo de los debates. En la Secretaría solo se emplean el inglés y el francés como lenguas de trabajo. Los documentos se publican de forma simultánea una vez que están disponibles en las seis lenguas oficiales y es la División de Documentación es la que produce dicha documentación en los seis idiomas oficiales de la Organización.

Seguidamente envía copias del documento al Servicio de Edición, Terminología y Referencias que, a su vez, las transmite a la Sección de Terminología y Referencias y a la Sección de Control Editorial, que se encarga de que los documentos sean correctos, coherentes y de fácil lectura. Después, el documento referenciado y editado se envía a cada Servicio de Traducción, donde se traduce y revisa. A continuación, el documento se remite a la Dependencia de Procesamiento de Textos (una por cada idioma oficial), que le da forma para su posterior publicación.

Una vez ya hemos visto el viaje que hace un documento desde que se redacta hasta que se convierte en un documento traducido, ahora vamos a adentrarnos en lo más profundo del lenguaje onusiano. El tipo de lenguaje que se utiliza en las traducciones de las Naciones Unidas viene determinado ante todo por el carácter multinacional de la Organización. No hay que olvidar que son más de veinte los Estados Miembros hispanohablantes, por lo que se recomienda encarecidamente a los traductores que eviten el empleo de localismos y se plieguen al uso mayoritario.

Una de las dificultades a las que tienen que hacer frente los traductores en este ámbito es la resistencia la presión del inglés, que es muy fuerte porque, además de ser la lengua del país en que se encuentra la Sede, los Estados Unidos, es también uno de los dos idiomas de trabajo de la Secretaría y todos los que trabajan en la Sede de la Organización lo utilizan a diario. Esto hace que los traductores den lugar a anglicismos de diverso tipo. Otras veces sucede el fenómeno contrario: por temor a reproducir las estructuras léxicas o sintácticas del idioma original se introducen otras poco naturales en español. Finalmente existe el peligro de que los delegados de los Estados Miembros, haciendo uso de su autoridad política, intenten imponer determinadas formas no del todo correctas frente a los verdaderos especialistas que son los traductores y los terminólogos.

Os recomiendo que le echéis un vistazo al “Dudario” del Servicio de Traducción al Español en el que resuelven las principales dudas que surgen en la traducción de textos de Naciones Unidas, aquí os dejo el enlace: https://onutraduccion.wordpress.com/pref/entradas/ . Además, podéis consultar el manual de estilo de redacción de textos en español: file:///D:/Users/Maria/Downloads/Manual%20del%20Traductor%20%20vers%2016%20marzo%202015-s.pdf

Con esto termino por hoy esta entrada que espero que os haya gustado a pesar de haber condensado al máximo la información sobre este ámbito que no deja de fascinarme cada día. Podéis también echarle un vistazo a la sección de recursos de mi página web donde he puesto bases de datos terminológicas de Naciones Unidas y comentar esta entrada para preguntarme todo lo que queráis. En la próxima entrada nos trasladaremos a Bruselas y Luxemburgo para hablar sobre la traducción en las instituciones de la Unión Europea para aquellos frikis de la traducción comunitaria.

¡Feliz fin de semana!

No te pierdas la siguiente entrega: Cómo traducir para los organismos internacionales y no morir en el intento III: La Unión Europea